La sequedad ocular afecta cada vez a más personas debido a la contaminación, el aire acondicionado y el uso de pantallas ( móvil, ordenador, tabletas ), entre otros factores. El 20 % de la población femenina en España la sufre. Para evitarlos, se puede recurrir a:
- Uso de colirios. Permiten aliviar la sequedad, la fatiga y la irritación en cualquier momento y lugar, ya que hidratan y protegen la capa córnea y mantienen la lubricación durante un tiempo.
- Lágrimas artificiales. También hidratan el ojo, aunque su efecto es momentáneo.
- Aumenta la humedad ambiental. Si estás en un recinto con aire acondicionado o calefacción, coloca un humidificador.
- Descansa los ojos. Si tienes la vista fija mucho rato en una pantalla de ordenador, el televisor o lees, cada diez minutos cierra los ojos unos diez segundos.
- Parpadea. Hazlo de forma consciente para lubricar la córnea. El uso de pantallas reduce el parpadeo.
Cuerpos al sol: lo bueno, lo malo, lo aconsejable y mitos
En este caso os vamos a explicar como tratar las quemaduras provocadas por el sol y que hacer para prevenirlas.
Se producen por la exposición excesiva de la piel a los rayos UVB, los principales responsables y en menor importancia a los UVA.
La manifestación de los síntomas varía entre 1 y 24 horas y alcanza su punto algido a las 72 horas.
Las quemaduras se manifiestan con cambios cutaneos, que van desde el enrojecimiento leve, con sensibilidad aumentada ya caliente al tacto, a descamificación, tumefacción, dolor y presencia de ampollas.
Las quemaduras más dolorosas y que a menudo tienen una curación más lenta, son las que afectan a la parte anterior de las piernas, en la zona de la tibia.
Pero a pesar de que las quemaduras solares suelen ser leves (de primer y segundo grado), también pueden provocar fiebre, escalofríos, nauseas, erupción cutánea, debilidad e incluso shock (como una quemadura térmica), si la extensión lesionada es muy extensa.
Los sintomas de las quemaduras solares son temporales, pero no el daño cutáneo que provocan, el cual es permanente y puede tener efectos a largo plazo, como el melanoma.
Hay que tener en cuenta que cuando la piel se empieza a poner roja el daño ya está echo.
Qué hacer ante una quemadura solar
Beber abundante agua. Refrigerar la lesión, con agua corriente a temperatura ambiente
durante varios minutos o con la aplicación de crema hidratante a demanda, será suficiente.
No utilizar hielo, es contraproducente. Los after sun son fluidos frescos que, además,
contienen ingredientes calmantes, como aloe vera, que alivian la lesión. Pero es mejor no
abusar de los muy perfumados o con mentol, ya que pueden irritar más. También puede
ayudar dejar el producto un rato en el refrigerador, antes de aplicarlo. Evitar ungüentos y
lociones que contengan anestésicos locales (benzocaína) y otros fármacos sensibilizantes,
pues provocan irritación e incrementan el riesgo de dermatitis de contacto alérgica. Si la
piel presenta ampollas, no usar productos a base de aceite. Pueden bloquear los poros, no
permitir la salida del calor y el sudor y ocasionar una infección. Es muy importante dejar
descansar la piel varios días de exponerse de nuevo al sol, hasta que se cure la
quemadura aguda. Para tratar el dolor se pueden utilizar medicamentos de venta libre,
como el ibuprofeno o el paracetamol.
Cómo prevenirlas
Usar un protector solar de amplio espectro con factor de protección solar (FPS) de 30 o
más, que protege tanto de los rayos UVA como de los rayos UVB. Aplicar 30 minutos antes
de exponerse al sol, sobre la piel seca y en cantidades generosas (como mínimo, para el
rostro y cada uno de los brazos debería ser del tamaño de una nuez). Asegurarse de
cubrirla por completo: no olvidar los labios ni los empeines. Repetir la maniobra cada dos
horas, o cada cuanto ponga en la etiqueta, aunque esté nublado. Aplicar de nuevo
después de nadar o sudar. Buscar la protección de sombras y sombrillas. Evitar la
exposición solar en las horas centrales del día, entre las 12:00 y las 16:00 horas. Utilizar
gorras o sombreros, pañuelos, gafas de sol con protección contra la luz ultravioleta y
camisetas para protegerse.
LAS DOS CURAS CASERAS PARA COMBATIR LAS QUEMADURAS SOLARES
Se trata de un tumor, generalmente benigno, que aparece en el interior del útero. Aunque puede que no dé síntomas, hay una serie de señales que nos harán sospechar de su presencia.
- Regla más abundante y/o dolorosa: los miomas pueden producir alteraciones en el endometrio, la capa que recubre el interior del útero, provocando la aparición de hemorragias, en ocasiones con abundantes coágulos, y dolor.
- Dolor abdominal; si el mioma es grande, puede presionar los órganos y provocar sensación de pesadez, sobre todo, cuando se está mucho tiempo de pie.
- Otros problemas de salud: el mioma también puede causar incontinencia urinaria ( al presionar la vejiga y los uréteres ), estrenimiento ( por alteración intestinal ), etc.
- Esterilidad: en algunas ocasiones, el mioma puede reducir las posibilidades de embarazo por varias causas ( alteración de las trompas de Falopio o de la cavida endometrial, impidiendo la implantación y crecimiento del embrión ).
- Tratamiento: si se trata de miomas benignos, el procedimiento habitual es revisarlos de forma periódica y tan sólo eliminarlos cuando producen síntomas incapacitantes o dificultan el embarazo.